sábado, 20 de noviembre de 2010

Kimya Dawson, la cantante de Juno

Ayer dieron la película en Telefé y otra vez la vimos con Maricel. Siempre nos gustan las películas que aprovechan el buen sonido para crear ambientes y permitir que la música y las imágenes ocupen el protagonismo sobre los diálogos. En este film, la banda sonora se apoya fuertemente sobre Kimya Dawson. La música comparte en varios tramos la personalidad de la protagonista, donde la simpleza lo directo del sonido colaboran a la ironía y el sarcasmo de Juno, dándole la imágen de adolescente fresca y aguda, pero sin dejar de lado los conflictos propios de la edad. El tema más pegadizo del film es seguramente "All i want is you", en la presentación cantado por Barry Louis Polisar, en una versión más rápida y country. Entre los temas más destacados está el clásico "sea of love",-que lindo temaaaa- también por Dawson.
Hoy me dí una vuelta por la página de la cantante, que tiene un estilo particular y de lo más interesante. Me resultaba curiosa la simpleza de la guitarra sin mayores instrumentos, siendo un sonido que bien podría haber sido hecho en la pieza de Juno. Parece que no es ninguna casualidad, sino que Kimya (en swahili, "silencio") es una artista que está siempre de gira, y cada canción que se le ocurre la graba. Eso lleva a que la guitarra y su voz sean los protagonistas casi absolutos de su música.
En su página destaca que su mayor anhelo desde chica fue comprarse una minivan para recorrer el país junto con sus amigos, a los que ahora se sumaron su esposo e hija. También escribe y canta sobre cuestiones de política.
Sin embargo, y con esto prometo terminar, quizá el costado más interesante de su música (señalada junto a otros artista como "anti-folk"), sea el destacar el goce que siente al reconoer que la mayor parte del tiempo se siente triste y desolada, pero que es en ese dolor que reconoce que sus oyentes, amigos, y colegas comparten el sentimiento, y las opiniones que los motivan. "Hay algo verdaderamente precioso en estar solo y triste, pero también algo poderoso en ver a esa persona salir de su capullo, abrir alas y comenzar a volar. El mundo permanece en un estado de desorden, y Kimya ve eso. Pero también ve toda la rara magnificencia e incontenible belleza del mundo y la gente. Y nos ayuda a verlos a nosotros", dice su página.

Noticias

Buenas gente. Dejo dos links: por un lado, ya está la programación del Buenos Aires Jazz 2010, del 3 al 8 de Diciembre de 2010.

Por otro lado, y si bien no es un tema netamente musical, me pareció de lo más interesante la nota a Paul Virilio que publicó esta mañana Página 12. Háganse unos minutos para leerla, vale la pena la reflexión de la música, el tiempo y las velocidades de nuestra era.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Tres ángulos de la ópera

Sin haber visto nunca en un teatro una ópera, mis experiencias con esta música arrancan, como nos pasa a casi todos, con mi familia.
Mi abuelo era un fanático de las historias que relataban tanto los compositores como los guiones. Desconociendo todo lo referente a lo musical, y con mi alma de periodista, yo lo veía agitar sus brazos con las agujas de tejido de mi abuela, dirigiendo una orquesta invisible pero tan claramente audible, y le preguntaba quá cantaba esa gente. Un relato que me quedó grabado, por simpatía personal: Gabriel, príncipe de "Simón Bocanegra" termina asesinando a su hermano mayor Pablo, para quedarse con el trono. Mi hermano mayor se llama Pablo, je.
Hoy entiendo mínimamente las sinfonías que me resultan largas y difíciles de soportar, pero pensando en lo novedoso que sería el recurso para los años en los que la ópera era una verdadera forma de entretenimiento (música, puesta en escena, artistas de todo tipo, historias atrapantes, sumándole los folletos con relatos sobre la vida de los compositores). Era un tiempo donde la radio pisaba fuerte, no había tele, menos internet ni todo el vorágime con el que vivimos. Entonces, ¿¿cómo no ver la novena sinfonía como algo que podría emocionar a cualquiera??
Pasando a lo estrictamente musical, materia de este blog, les dejo una de las escenas que más me emociona del cine, de la película Philadelphia, con Tom Hanks y Denzel Washington. Cambiando un poco un refrán, más vale una escena musical que mil palabras.
Por último, hoy escuché a Victor Hugo Morales destacar las virtudes -¿cómo no hacerlo?- vocales del gran Farrokh Bulsara- quien junto a Monserrat Caballe hicieron "Barcelona", un disco maravilloso con una destreza difícil de repetir.

PD: les dejo de cierre algo bien clásico, el nessun dorma de Turandot, que si de nombre no les suena, con un sólo grito lo agarran seguro: "Vinceró! vinceroooo!!!!"