jueves, 30 de diciembre de 2010

"I feel Like Playing" Ron Wood

Se que es tiempo de balances y ranking con temas del año, pero en la Rolling Stone pusieron tres temas para agendar y contrarrestar el efecto "tema del verano" que tanto nos taladra el cerebro. En el último lugar decidieron incluir a "Sweetness my weakness", una de las mejores canciones del último disco del guitarrista de los Rolling Stones, Ron Wood. El CD se llama "I Feel Like Playing", y combina temas de rock and roll bien stone, como "thing about you", o "why you wanna..." y ritmos menos acostumbrados para los stones pero taaan bien hechos como el mencionado reggae, un blues, otro funk e incluso un tema que se acerca mucho al soul. Para su disco, Wood se rodeó de estrellas de la talla de Slash, Flea y Eddie Vedder (Pearl Jam). También participa como productor (y vocalista en un par de temas) Bernard Fowler, que trabajo asimismo en "Kill Gill", el nuevo viejo disco de Charly. En su séptima entrega como solista, el guitarrista y bajista se luce mezclando ritmos y dando un sonido freso, justo lo que el doctor recetó para el mp3 durante el verano. Hacía nueve años que el músico con cara de bonachón no grababa nada nuevo, y se decidió porque sus amigos lo presionaban. El cd salió en Septiembre, y creo que no se le dió suficiente difusión. Ahora, Ronnie quiere hacer gira ("pasar por Argentina me gustaría mucho, está la posibilidad de ir con los Stones a fines de 2011, pero me gustaría ir primero a presentar mi disco", dijo) para mostrar sus creaciones. Para destacar y no dejar de escuchar, el mencionado sweetness, "catch you" y "I gotta see". Son los tres que más me gustaron, pero como dije, hay para todos los paladares. Pasen y prueben. Feliz Año!

sábado, 18 de diciembre de 2010

Música al salir del subte

Salgo del túnel mientras me conecto el auricular. Tengo tres cuadras y pico hasta casa. Ni bien enciendo la radio, explota Sumo en La Mega. Los megasets son algo fantástico. Es como si los fines de semana las FM les dieran a los músicos el lugar que se merecen. Cuando termina de cantar Prodan, empieza un tema que no conozco y cambio. Quiero solo hits hoy.  En La Cien suena Footloose. ¿Da para pasito en la calle? no, no, no da. porque no me sale, no es que no lo intente, pero creo que Kevin Bacon lo hace un poco mejor. Hasta al patadura le sale mejor que a mi. se va footloose, y también se va La Cien. En Rock and Pop empieza justo "el rock del gato" de los Ratones. El riff es lo más sexual que se haya hecho en nuestro país. ¿¿¿Falta mucho para que vuelva Maricel??? Llego a la esquina de casa. No me desconecto el auricular. Mientras busco la llave, muevo una vez más el dial digital. Fabiana canta Eiti Leda como si fuera ella la protagonista de esa historia. Ahí me doy cuenta que el cielo está hermoso, con esa mezcla de nubes, colores y vientito que tanto me gusta disfrutar. Entro a casa. Saludo al gato, y Ciro vuelve a Los Piojos para cantar "El Umbekan". Pienso en escribir el post, y decir todo lo que disfruto vivi en do la vida con la música. Pero mi vecino tiene otros planes. Manu Chao está al taco, los gritos aturden y el tiempo apremia. Hay que comprar la cena. Para otro momento quedará la publicación de este bello momento. Antes de salir, agarro los auriculares y el celular...

martes, 14 de diciembre de 2010

CUMBIA CHAPA....

Hace poco vi un documental sobre el nacimiento del funk en Estados Unidos. Ahí mostraban cómo la música (y varios de sus representantes, especialmente James Brown) servía de motor del mensaje de la comunidad afroamericana para reclamar sus derechos y denunciar las injusticias cometidas contra ellos. Poco después volví a escuchar por la calle algún tema de cumbia villera. Desprendimiento de la cumbia, como el funk lo fue del jazz, la cumbia villera retoma varios aspectos musicales del ritmo madre, pero cambia esencialmente en su contenido y su objetivo. Pablo Lescano, el gran creador de la movida con Damas Gratis, y ex Amar Azul, dijo en algún momento: "me cansé de los caretas que tocaban siempre el mismo ritmo, y hablan de la novia que lo dejó, del meneo del culo y nada más. Al villero no lo escucha nadie, no le habla nadie. Yo quería contar de verdad la vida del negro". Sin dudas, los grupos que más ruido hicieron fueron el del propio Lescano y los pibes chorros. Las letras hablaron del mundo paralelo que se vive en las villas, sin ningún tapujo ni filtro. La delincuencia, las drogas, las mujeres, la vida en la cárcel, todo brotó a la superficie como el vómito en el que los despreciados por el sistema, condenados a vivir en la miseria y un mundo sin estado, ni asistencia, ni futuro, ni esperanza, mostraban con total desenfreno su desprecio hacia ese sistema. Robar, pegarle un tiro al "cheto"(el enemigo número 1 para la cumbia villera), se contaban por primera vez desde un ángulo distinto. Los noticieros siempre muestran al asaltado. La cumbia villera mostraba la vida, el accionar y las ideas del chorro. La irrupción del nuevo estilo hizo que algunas discográficas aprovecharan y explotaran el negocio, desvirtuándolo. Se volvió una competencia por ver quién usaba más lenguaje villero (tumbero todavía no se usaba mucho) y se perdió la idea original. Sin embargo, seguramente la culpa de que no se haya mantenido en el tiempo, que no haya dado nuevos grupos, la tendrán que afrontar los propios músicos de aquellas primeras bandas que aparecieron allá por los fines de los 90s. La cumbia villera se convirtió en una moda lucrativa, y como tal dejó de tener relevancia cuando el negocio perdió rédito. El debate sobre si se trató de una expresión social válida o si fue un "elogio a la delincuencia" solamente quedó relegado a los debates académicos, muchas veces infructuosos, pero se perdió de la vista de la sociedad. Afuera del show quedó "Para Elisa", en un disco de cumbia villera; la banda de sonido de toda peregrinación a Luján; otro sobre una madre soltera; el sólo le pido a dios de los pibes chorros y el made in argentina, de malafama. Empecé el post hablando del funk como expresión del descontento afroamericano. Quizás la diferencia más grande haya sido la organización de esos movimientos para, no sólo reivindicar su clase, sino reclamar por sus derechos y exigir una vida más digna. Lo más que se logró fue la visión, también distorsionada, (y acá robo frase que leí en conurbanos) de "ángeles en el barro" frente a la crítica de "negros delincuentes". Allá van la toma de terrenos, los operativos en la 1-11-14 y tantos otros episodios que serán musicalizados con cumbia villera, junto a documentales independientes y videitos caeros de youtube para mantener vivo el recuerdo de un sonido muy acorde a la explosión social del 2000, cuyas causas profundas y complejas no fueron abarcadas por nadie, ni siquiera por los propios protagonistas musicales.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Ayer estuvo Willy Crook con Matías Martin en La Metro. Im pre sio nan te la vida de este señor músico. Yo lo ví un par de veces en la radio de Badía (estudio Playa), y por lo que escuchaba ayer hoy en día está mucho más lúcido que en aquel entonces. Yo lo miraba un poco de costado. su pelo desarreglado, el inmenso olor etílico y la voz afónica me hacían sospechar. Hasta que una noche fue a "El Ojo de las Artes" y se subió a tocar un par de temas con Rada, Malosetti o alguno de los grossos que tocaban ahí. Desde entonces, es todo admiración para el hombre que tocó con Sumo, Los Redondos y Los Abuelos de la Nada, antes de cumplir 25 años. Una lástima que el programa no suba el audio de la entrevista, donde se recorrió la vida del gesellino que viajó por el mundo llevando su música y sus ideas como única necesidad. Lo retrata bien el informe publicado en rock.com.ar, donde señalan casi al final que el hombre, que ayer contó que estuvo 8 días en el Borda y luego organizó un festival (allá en los 90´s) junto con Attauqe 77 y otros artistas, fue tomado como pupilo por un tal James Brown, ya que fue telonero la primera vez que el padrino del funk vino al país, y Brown exigió que lo fuera en la segunda visita. Bueno, eso es todo del monstruo del saxo argentino, que anda presentando su música mañana en el Teatro de la Cova, en Martínez.

Aglunas textuales de Willy:

"Con Skay trato de no hablar. Es muy éxitoso en preocuparse mucho, y además siempre tuvimos todos una personalidad muy fuerte. Entonces, somos amigos sin hablar nunca. De Los Redondos me llevé su filosofía, de estar seguro yo mismo de la música que estaba haciendo. Si el resto lo entiende, allá ellos."


"Petti (con quien compartieron y compitieron por ser el saxo de Sumo) es un Robin Hood del talento: les saca a los que tienen mucho, y se señala a él para recibirlo".

"Estuve en el Borda ocho días. Hablé mucho con los que estaban ahí, anoté cosas y escribí mucho. A los médicos no les daba mucha bola porque ellos estaban todos locos. Cuando salí organizamos un festival, con Attaque y otras bandas, hice fotocopias a mi certificado de sanidad mental y lo repartíamos entre la gente. Es muy bueno lo que hizo Lalo Mir con la gente del Borda, que ahora tiene La Colifata".

"Los que vivimos las dictaduras no podemos hablar un rato sin hacer referencia a las malas que se pasaban. Y fue algo común tanto entre los latinoamericanos como los españoles, porque yo estuve en España y Franco era casi lo mismo que estos. Por eso uno todavía ve un policía y dice ´guarda´, es normal que quede ese miedo y esas sensaciones."

"En mi pelo tenía olor a piso de estaciones de trenes, de botas de milicos y de tantas paredes con las que me choqué y me hicieron chocar.".

"Luca me dijo me voy a Noruega un rato y vengo" - cuando se fue a hacer una película junto a su hermano. "Me pedía que fuera a tocar con ellos, ´porque roberto se va, no se quiere quedar con Summo´ y después le decía a Petti: ´mirá que sste delincuente te quiere robar el laburo´. Supongo que se divertía mucho Luca con esas cosas."







Jazz a la parrilla

Llegué a Piazolla de la mano de mi primo. El estudiante de música quedó enamorado con "Latinaje", una de las bandas en las que participó el nieto de Astor. En el DVD de uno de sus recitales se ve a unos 15 músicos con su camiseta y el número en la espalda recorrer distintos ritmos, desde el candombe, pasando por las zambas y el latinjazz. Sin embargo, después seguí indagando y dí con "Escalandrum", más compenetrado en una búsqueda del jazz que del candombe. Con el tiempo, comenzaron a explorar su propia identidad de músicos rioplatenses, y así llegaron a Visiones, el disco en el que consideran que logran armar algo así como un jazz con sello nacional, que baila pegado con los ritmos rioplatenses y el tango. No casualmente el primer tema del disco se llama "Estación Once". Tuve la suerte de ver al trío Piazolla (batería), Sívori (contrabajo) y Guerschberg (piano) en el festival de jazz del subte, en la línea D. Fue uno de los momentos que me decidieron a hacer el blog y poder compartir esta música. En ese sendero del jazz con sello made in argentina anda rumbeando un tal Pablo Aslán, bajista argento radicado en Estados Unidos que ya se ganó un grammy y ahora está nominado a otro por "Tango Grill", junto al mencionado Piazzolla, pero también con el bandoneonista Néstor Marconi, que recorren una serie de clásicos del tango fusionando con el jazz. Recuerden, Festival de Jazz de Buenos Aires, del 3 al 8 de Diciembre.