miércoles, 19 de enero de 2011

Llueve en la Ciudad

Otra vez agua en Buenos Aires. El verano viene cargado de tormentas, algunas de ellas electrónicas con ocasional caída de granizo, mejorando hacia mañana... jaja. Lo que nos lleva a darnos cuenta que la música está plagada de canciones que refieren a la caída del elemento vital. En algunos casos, la lluvia complica mucho más que solamente una caída leve de granizo: Llueven hombres, café. Ni hablar de lo que dificulta la vida de los chicos!Y pobre de los que andaban por la calle buscando encontrarse con alguien. Aquel tonto en la lluvia está esperando como un perro hace mil horas. Igual, a mi me gusta cuando llueve. Me gusta andar mojado, sentir las gotas, empaparme de a poco. Me caen bien los que cantan en la lluvia, sin paraguas (que por cierto, cada vez que compro alguno lo pierdo al poquitísimo tiempo).
El problema es, para algunos, cuando pasa mucho tiempo y no quiere llover.
Además del agua, podemos tener en cuenta el clima como estado de ánimo. Así, que esté lluvioso o brille el sol no es más que una metáfora, como decir que alguien quiere traer una lluvia a tu desfile.
Lo que sí no soporto, de ninguna manera, es ser parte de ese exclusivo grupo de gente que luego de la mínima gota que caiga del cielo, vamos derecho e inevitablemente descubriendo una baldoza floja tras la otra; siempre vestido justo ese día con ropa blanca. ME REVIENTA!!!!!!!!